Hoy, después de mucho escribir, una persona muy especial, que solo he visto una vez en persona, he hablado con ella un par de veces, y hoy, sin apenas conocerme, ha leido uno de mis escritos, le ha gustado y me ha animado a comenzar.
A comenzar a escribir este blog, el lugar donde mis palabras dejarán de ser solo mias, pero sin que nadie conozca mi identidad. Quizás alguno de los destinatarios me descubra, o quizás mis palabras se queden en la memoria de alguien que jamás me conocerá. Sólo espero, que lo lea quien lo lea, le llegue al corazón.
Y esa persona has sido tú, permiteme llamarte amiga, la que en pocas palabras has llegado a mi corazón y me has ayudado a dar rienda suelta a las palabras que brotan de mi corazón.
Y por eso te dedico a ti, estas primeras palabras en mi recién estrenado blog, el cuál espero que perdure al igual que nuestra pequeña-gran amistad.
Un beso enorme monjita!
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