sábado, 24 de marzo de 2012

Amado desconocido

Mi niña enamorada:
Tu deseo se ha cumplido, aquí estoy mi amor, delante de ti, admirando tu gran belleza. Por fin has conseguido que tu sueño se hiciera realidad.
¿Recuerdas aquella carta que escribiste hace unos días, aquel día en el que el destino nos unió por segunda vez?

“Amado desconocido:
Te escribo estas palabras, ya que no sé de qué otra manera desahogar mi magullado corazón. Mientras mis dedos escriben, mis ojos lloran de impotencia de no poder decirte ¡ESTOY AQUÍ! ESPERANDOTE…, de rabia de no poder verte, de desilusión por esperar día tras día sin escuchar tu voz, de nostalgia de saber que no voy a observar esa mirada que llegó a mi corazón, de miedo por no saber cuánto más voy a sufrir por tu ausencia, de dolor por no poder sentir esa explosión de alegría en mi interior, amado desconocido debes saber que mis ojos simplemente lloran por ti.
Alguien muy importante para mí, un día me dio un consejo que pienso llevar a cabo.
-Niña, cuando más sola te sientas, y no puedas parar de llorar, solo tienes que decirte a ti misma ¿y por que no?
¿Qué puedo perder? Si no tengo nada más que el recuerdo de un instante… ¿Por qué no puedo cambiar el sentido de mis lágrimas? Cambiar la impotencia por la esperanza de que ya sepas donde encontrarme, en lugar de rabia aumentar mi deseo por verte, sentir la ilusión cada vez que suena el teléfono ¿será él? Hasta que una de ellas así sea, quiero dejar el miedo aparte y solo amarte, quitar mi dolor y poner en su lugar una sonrisa, al recordar esa maravillosa sensación, y solo quiero llorar de alegría, cuando el destino decida volver a unir nuestras miradas y no te deje volver a escapar.
Amado desconocido tengo tantas preguntas sin respuesta…tantas fantasías sin cumplir…tantas cartas enviadas a tu corazón sin respuesta…amado desconocido tanta ilusión contenida…
Amado desconocido nadie más que tu sabe de mis sentimientos, nadie más que tu comprendería el amor que siento, hacia una persona que no conozco de nada, del cual solo tengo la sensación de que existe, alguien del que me enamoré en ese gran sueño, en esa habitación de niña inocente, que pasó de jugar con sus muñecas a jugar con sus propios sentimientos. Esa habitación tan infantil, en esa noche oscura, lluviosa, fría tan solo iluminada por los relámpagos estremecedores, esa habitación que fue el único testigo de la lágrima salada que cayó en mi peluche al descubrir que solo había sido un sueño, que la primera vez que mi cuerpo había reaccionado con un placentero escalofrío lo provocó un hombre que apareció en mis inocentes sueños. Esa habitación que ha ido cambiando años tras años, igual que yo he ido creciendo con mis cartas. Si amor, muchos años llevo esperando tu llegada, tu mirada, tus labios, tu pasión… Muchos años y muchas cartas guardadas en mi gran baúl. Mi único compañero que ha guardado mi secreto durante todos estos años, anhelando que esa gran caja de madera los siga manteniendo así hasta que llegue a tus manos.
Deseado amor, sé que existes, mi corazón late con la única intención de que se cumpla nuestro destino. Ese destino que unió nuestros sueños. Sólo espero que se apresure mi vida, ya que mi corazón no puede esperar más. Mi corazón magullado por tan larga espera sin condición lucha sin descanso.
Amado desconocido ahora cerrare mis ojos, y guardare esta carta en mi corazón, para que al alba al despertarme, comenzar otro día con gran ilusión.
Te amé, te amo y te amaré
Por siempre tuya
Tu niña enamorada”

Todo el mundo llora a nuestro alrededor, no sé por qué amor mío, yo no puedo dejar de sonreír, aquella niña con la que he soñado durante los últimos 70 años se ha convertido en una realidad.
Eres preciosa querida niña, tu dorada piel está rodeada de elegantes flores que te hacen más bella todavía mientras duermes plácidamente en tu cama, con una gran sonrisa en tus labios, mientras te miro y escribo apoyado en un bonito baúl.
Le agradezco al destino con todo mi corazón, que fuera yo, el que te oyera decir en tu último suspiro “te esperaré mi amado desconocido” mientras tus ojos brillaban más que cualquier estrella en la noche más oscura de la historia.
Ahora descansa vida mía, deja de sufrir, que estoy seguro que en muy poco tiempo, uniremos nuestros destinos en la vida eterna.
Mi niña enamorada te amé, te amo y te amaré
Por siempre tuyo
Tu amado desconocido

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